YACIMIENTO ROMANO PICO SAGÜEZO Vía La Carisa. 7. Posible descripción física 2

Castellum necessarium, aestivum, cum vallum ac agger fossaque.

El yacimiento arqueológico de Collá Sagüezo, correspondería más a un castellum, que a un castro, por su tamaño. Lo cual, por otra parte, daría sentido al hecho de que el gentilicio de los oriundos de Pendilla sea el de castellos.

Con respecto a su irregularidad (necessarium), es evidente y comprensible, dadas las características del terreno sobre el que se asienta (Fig. 1) .

En la imagen, que puede observarse en el SIGPAC, puede apreciarse una estructura con tres lados rectos, a modo de triangulo adosado a la cima de la colina, uno de cuyos extremos, al sureste, parece rematado con una sección redondeada (1). Por lo tanto, aunque, en principio, su trazado parece rectilíneo y parcialmente rectangular, no por ello deja de tener carácter de necessarium, ya que precisamente este diseño viene condicionado por la forma y características del terreno (2).

dsc05049

Fig. 1: Collá Sagüezo

Su ubicación es, además, la que da pie a considerarlo un enclave de verano o de los denominados aestiva o aestivalia. La altitud a la que se encuentra y las condiciones climáticas de la zona, con intensas y copiosas nevadas en los meses de invierno, hacen pensar en un asentamiento estacional, ocupado únicamente durante el periodo estival. Sin embargo, la importancia estratégica de la vía, los “vaivenes” bélicos y los últimos descubrimientos en Curriechos (3), siembran la duda sobre hasta qué punto, durante qué periodos o, incluso, hasta qué época, hubo de mantenerse allí un destacamento militar de forma, más o menos, permanente.

foso-1

 

foso-2

Fig. 2 y 3: Reproducciones de sistemas defensivos de los castros romanos

http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/11557920/El-ejercito-romano-recomendado.html

http://www.elgrancapitan.org/foro/viewtopic.php?p=841952

Respecto al verdadero carácter de su estructura defensiva será necesario esperar a las próximas campañas arqueológicas, pero todo parece indicar, que sus defensas externas estarían constituidas básicamente por un foso (fossa), probablemente simple de tipo fastigata o en forma de V (Fig. 2), complementado por un terraplén (agger) de tierra apisonada de un metro y medio o dos de altura, que bien pudiera estar estabilizado con tapines de césped (caespites) o con rocas de tamaño medio (lapis mobilis). Sobre él se situaría la empalizada (vallum), que, correspondería más al tipo loricum (Fig. 3), realizada con postes de madera hincados en el propio agger, que a las formadas por los pila muralia (Fig. 4), que los mismos legionarios transportaban a este efecto, sistema demasiado endeble para las circunstancias bélicas del castellum. Éstas, igualmente, propiciarían la existencia de otros sistemas defensivos, como pudieran ser: contra-agger, puertas en claviculae, torres y puestos de guardia en las esquinas … o cervis, cippi, lilia, stimuli, …(4), de los cuales se podrá llegar a un mayor conocimiento, al igual, que sobre la distribución o disposición interior del castellum, una vez finalizados los estudios hoy día en marcha.

reproducion-empalizada

Fig. 4: Reproducción ideal de un campamento romano

cum vallum (tipo lorica) ac agger fosaque

http://javigutdc.blogspot.com.es/2012_01_01_archive.html

ANEXOS

NOTAS

Nota 1: El Visor SIGPAC (Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas), perteneciente al Ministerio de Agricultura.

Nota 2: En la conquista romana del Occidente Cantábrico: novedades arqueológicas, Menéndez Blanco, Jiménez Chaparro y Álvarez Martínez citan como ejemplo de este tipo de planta rectilínea, con variaciones, A Granda das Xarras, El Chao de Carrubeiro, El Pico el Outeiro, El Mouro A o Huerga de Frailes.

Nota 3: Camino, Viniegra y Estrada, arqueólogos del yacimiento, han descubierto cimentaciones de dos construcciones adosadas, cuyas paredes fueron levantadas con carpintería y tapial. A su juicio se trataría del dormitorio de los soldados y la zona doméstica.

Nota 4: Estos sistemas de defensa, que solían colocarse en el exterior del castrum, rodeando el vallum y en el perímetro del foso (fossa), pueden definirse como: – cippi: troncos de árboles desprovistos de ramas y raíces, apuntados en un extremo, que se usaban clavados en el terreno; – lilia: pequeñas fosas, normalmente rectangulares, y con estacas o piedras apuntadas en el fondo, ocultas o disimuladas a la vista del enemigo; – stimuli: planchas o láminas de hierro provistas de numerosas puntas del mismo material, que se camuflaban bajo una pequeña capa de tierra para dificultar los movimientos del enemigo; cervi: ramas, o ramaje, de árboles, hincadas en el suelo, colocadas en punta y entrelazadas formando una barrera de contención. Se sabe de la existencia de estos sistemas de defensa accesorios por las propias fuentes clásicas, sin embargo su constatación arqueológica es problemática dado el carácter orgánico de sus materiales y, por tanto, poco perdurable en el tiempo.

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